Alpha Orionis
Poeta recién llegado
Hola, algo que se me acabò de ocurrir, sin corrección alguna:
IN MOBILIS, IN MOBILIS
Préstenle atención al ciego cuando ve!!,
Y al cojo cuando camina
Préstenle atención al sordo cuando oye,
Las rimas asesinas!!
In mobilis, in mobilis, éxtasis vacío,
Lo que siente el iluminado,
Una vez se hastió de la luz.
La muerte bella dama,
Acompaña en la desgracia a quien se encuentra en su paso,
Ella con su luz alimenta el alma del cadáver,
Y la lleva a la sanidad de la trascendencia.
In mobilis, cuando caminas, es la muerte que te mira,
In mobilis, te acompaña, en las mañanas, mientras descansas,
Y no sabes, nada, nada, nada.
Préstenle atención al hijo cuando llora,
Y al amor asesinado,
Préstenle atención a la emoción que se tiene,
Ante los bastos prados de la traición,
Préstenle atención al capricho de la maldad,
Que se cierne sobre el rostro del violador.
Porque están in mobilis, in mobilis, acompañados de la bella dama,
Y tu quieto, puro, joven, sereno, sin sospechar absolutamente nada, nada, nada.
IN MOBILIS, IN MOBILIS
Préstenle atención al ciego cuando ve!!,
Y al cojo cuando camina
Préstenle atención al sordo cuando oye,
Las rimas asesinas!!
In mobilis, in mobilis, éxtasis vacío,
Lo que siente el iluminado,
Una vez se hastió de la luz.
La muerte bella dama,
Acompaña en la desgracia a quien se encuentra en su paso,
Ella con su luz alimenta el alma del cadáver,
Y la lleva a la sanidad de la trascendencia.
In mobilis, cuando caminas, es la muerte que te mira,
In mobilis, te acompaña, en las mañanas, mientras descansas,
Y no sabes, nada, nada, nada.
Préstenle atención al hijo cuando llora,
Y al amor asesinado,
Préstenle atención a la emoción que se tiene,
Ante los bastos prados de la traición,
Préstenle atención al capricho de la maldad,
Que se cierne sobre el rostro del violador.
Porque están in mobilis, in mobilis, acompañados de la bella dama,
Y tu quieto, puro, joven, sereno, sin sospechar absolutamente nada, nada, nada.