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Imperio del creador

IgnotaIlusión

El Hacedor de Horizontes
Misterio lumínico,

entre sombras vivas,
los muertos caminan,

con cadenas transparentes,
atan sus dudas a su piel,

y de a poco
el cielo se abalanza hacia el precipicio,

de ruina y sangre,
de ceniza y eternidad,

caen las edades,
como caen los segundos,

hacia una trituradora de percepciones,

caminan, aún, lentamente,

casi infinito se vuelve cada suelo,
y cada paso, irrealizable,

se oscurece la luna,
y cada estrella tiende al desahogo,

empieza la oscuridad
a adentrarse en nuestras almas,

vemos solo un muro negro,
creado por nuestros miedos,
confeccionado por dios,

colapsamos,
para caer rendidos,

ante un imperio que fue cielo.










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Misterio lumínico,

entre sombras vivas,
los muertos caminan,

con cadenas transparentes,
atan sus dudas a su piel,

y de a poco
el cielo se abalanza hacia el precipicio,

de ruina y sangre,
de ceniza y eternidad,

caen las edades,
como caen los segundos,

hacia una trituradora de percepciones,

caminan, aún, lentamente,

casi infinito se vuelve cada suelo,
y cada paso, irrealizable,

se oscurece la luna,
y cada estrella tiende al desahogo,

empieza la oscuridad
a adentrarse en nuestras almas,

vemos solo un muro negro,
creado por nuestros miedos,
confeccionado por dios,

colapsamos,
para caer rendidos,

ante un imperio que fue cielo.










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La lucha entre la vida y la muerte, y cómo nuestros miedos crean una realidad oscura.
Muy elocuente IgnotaIlusión.

Saludos
 
El poema nos sumerge en un paisaje de tensión entre luz y oscuridad, donde los muertos, aún en movimiento, arrastran consigo las cargas no resueltas de su existencia. En este mundo donde el cielo se precipita hacia su propia caída, el tiempo pierde significado y la percepción se fragmenta. La oscuridad no solo invade el entorno, sino que penetra el alma, revelando un muro interior construido por el temor humano, pero también tejido con la mano de lo divino. Así, el colapso no es solo físico o cósmico, sino espiritual: una rendición inevitable ante la caída de lo sagrado, de lo que alguna vez fue un cielo y ahora se alza como un imperio de sombras. El poema concluye con una visión profundamente existencial, donde el derrumbe revela el límite final de la esperanza y la fragilidad del alma humana frente a lo absoluto.


Saludos Cordiales
 
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