Ceniza y laurel
cicuta del parnaso
oscurecen la flor en sí
del anacoreta
rostro errante
que ahonda lo divino
de simulaciones astrales
huella de pies mansos
de aquellos que se guarecen
en la noria de la llama
en las alturas de un cielo límpido
quizás sea esa misma vitalidad
con la que quiero recordarte
retahíla del velo
silencio detenido intramuros
vislumbres del mar nocturno
cuando declina el aura
de la madrugada
cicuta del parnaso
oscurecen la flor en sí
del anacoreta
rostro errante
que ahonda lo divino
de simulaciones astrales
huella de pies mansos
de aquellos que se guarecen
en la noria de la llama
en las alturas de un cielo límpido
quizás sea esa misma vitalidad
con la que quiero recordarte
retahíla del velo
silencio detenido intramuros
vislumbres del mar nocturno
cuando declina el aura
de la madrugada