ecos del silencio
Poeta adicto al portal
Él ha salido temprano
por los caminos de siempre,
siguió la suave corriente
de ese río estirado,
cabizbajo y tan airado
con su destino de pobre,
llevaba algo arrugado
entre sus manos,
un sobre.
Dejando atrás los clamores
de aquella voz temblorosa,
llamándole entre las rosas
que sonriendo plantaron.
Sus oídos se cerraron
y dejó cegar sus ojos
no quería los despojos
que ese rancho le ofrecía,
gritó de lejos diciendo,
¡perdóname madre mía!
por los caminos de siempre,
siguió la suave corriente
de ese río estirado,
cabizbajo y tan airado
con su destino de pobre,
llevaba algo arrugado
entre sus manos,
un sobre.
Dejando atrás los clamores
de aquella voz temblorosa,
llamándole entre las rosas
que sonriendo plantaron.
Sus oídos se cerraron
y dejó cegar sus ojos
no quería los despojos
que ese rancho le ofrecía,
gritó de lejos diciendo,
¡perdóname madre mía!
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