dragon_ecu
Esporádico permanente
La luna goteaba con tristeza aquellas perlas que le robaron.
Entre los árboles se cuelan aullidos afilados por los tequieros perdidos.
Cada sonido rasgaba las ropas volviendo hilachas cada fibra para teñirlas de rojo ferrítico.
El piso se llena de promesas rotas y perdidas bajo las sábanas.
Frío...
Hace tanto frío...
Letras hormigueando entre las yemas de los dedos
se escapan pulsando las teclas
tiñéndolas de sentimientos.
Alineados pensamiento y corazón
la luna se interesa curiosa
al notar que no es la única
con su alma apenada.
Una extraña presencia
se suma al momento.
El fantasma del amor extraviado
huye del viejo cementerio
montando cantos y susurros
para acelerar su llegada.
Los deseos se entrelazan
recogiendo los ovillos de hilos bermellón.
Son pasiones que el tiempo intentó apagar
pero la cercanía acelera la respiración
jadeando al ritmo de las ondas estigias.
Un clímax de huesos rotos inunda los vacíos
insuflando vida sobre la tierra marchita
entregando a cambio las monedas sepulcrales.
...
Sobre el piso quedan marcadas
dos siluetas de tiza silente.
Entre los árboles se cuelan aullidos afilados por los tequieros perdidos.
Cada sonido rasgaba las ropas volviendo hilachas cada fibra para teñirlas de rojo ferrítico.
El piso se llena de promesas rotas y perdidas bajo las sábanas.
Frío...
Hace tanto frío...
Letras hormigueando entre las yemas de los dedos
se escapan pulsando las teclas
tiñéndolas de sentimientos.
Alineados pensamiento y corazón
la luna se interesa curiosa
al notar que no es la única
con su alma apenada.
Una extraña presencia
se suma al momento.
El fantasma del amor extraviado
huye del viejo cementerio
montando cantos y susurros
para acelerar su llegada.
Los deseos se entrelazan
recogiendo los ovillos de hilos bermellón.
Son pasiones que el tiempo intentó apagar
pero la cercanía acelera la respiración
jadeando al ritmo de las ondas estigias.
Un clímax de huesos rotos inunda los vacíos
insuflando vida sobre la tierra marchita
entregando a cambio las monedas sepulcrales.
...
Sobre el piso quedan marcadas
dos siluetas de tiza silente.