jaziz
Poeta asiduo al portal
En mis sueños se crean ciudades fuertes
con personajes fuertes.
En ellas no veo suelo
así que en ellas es posible
la energía anti-gravitacional
sinónimo de plantas libres
sinónimo de animales libres
ciudad en la que el temor
no es un factor que mueve
fácilmente a las masas.
Ahí existe la individualidad.
Tomadas en cuenta son las huellas
digitales, que indican lo
diferente y especial de cada uno.
En esta ciudad no hay religiones
que defender. Allí cada uno cuenta
con su propia búsqueda y no nace
con una etiqueta que es necesario
seguir hasta la muerte.
En la ciudad que suele aparecer
en mis sueños, la gente no puede
ser leída, porque sus actos son
inesperados, espontáneos, únicos.
Allí, el individuo se salva
de ser un clon, y no vive con
un concepto de felicidad inalcanzable.
Vive su lugar, su color, su peso
en una profunda plenitud.
En esta ciudad los niños
aprenden a ser su propia autoridad
su propio sistema de educación.
Porque ellos encontraron amor
en la búsqueda y en el conocimiento
en los abrazos, y en los roces de labios.
Ellos ven el ocio como algo aburrido
y prefieren la caída de una montaña.
Ahí todos son barro, energía solar
hojas en blanco. Ahí todos son terráqueos
sin mascaras que usar
desnudos en alma y en personalidad.
Allí, nadie busca ser parte de alguien
o de algo, porque todos son capaces
de ver en el espejo la más grande
y sublime creación.
El casamiento se da a través
de una libertad absoluta. Y no
para satisfacer los caprichos
de una sociedad obsoleta.
en esta ciudad cada quien tiene
su propio destino. Su propio tiempo
y espacio, su propio nacer y morir.
Todos son vistos como sus huellas digitales: únicos.
con personajes fuertes.
En ellas no veo suelo
así que en ellas es posible
la energía anti-gravitacional
sinónimo de plantas libres
sinónimo de animales libres
ciudad en la que el temor
no es un factor que mueve
fácilmente a las masas.
Ahí existe la individualidad.
Tomadas en cuenta son las huellas
digitales, que indican lo
diferente y especial de cada uno.
En esta ciudad no hay religiones
que defender. Allí cada uno cuenta
con su propia búsqueda y no nace
con una etiqueta que es necesario
seguir hasta la muerte.
En la ciudad que suele aparecer
en mis sueños, la gente no puede
ser leída, porque sus actos son
inesperados, espontáneos, únicos.
Allí, el individuo se salva
de ser un clon, y no vive con
un concepto de felicidad inalcanzable.
Vive su lugar, su color, su peso
en una profunda plenitud.
En esta ciudad los niños
aprenden a ser su propia autoridad
su propio sistema de educación.
Porque ellos encontraron amor
en la búsqueda y en el conocimiento
en los abrazos, y en los roces de labios.
Ellos ven el ocio como algo aburrido
y prefieren la caída de una montaña.
Ahí todos son barro, energía solar
hojas en blanco. Ahí todos son terráqueos
sin mascaras que usar
desnudos en alma y en personalidad.
Allí, nadie busca ser parte de alguien
o de algo, porque todos son capaces
de ver en el espejo la más grande
y sublime creación.
El casamiento se da a través
de una libertad absoluta. Y no
para satisfacer los caprichos
de una sociedad obsoleta.
en esta ciudad cada quien tiene
su propio destino. Su propio tiempo
y espacio, su propio nacer y morir.
Todos son vistos como sus huellas digitales: únicos.