poetakabik
Poeta veterano en el portal
Como las huellas que el mar
va dejando entre las rocas,
calladas muestra de sal
embargadas por la brisa,
así se escriben los días
en la carne de la arena,
y el viento borra sus nombres
como un dios sin fe ni pena.
Se retiran las mareas
con sus secretos al hombro,
dejando un eco en la espuma
como un suspiro del fondo.
Y uno mira —como el faro—
sin moverse pero atento,
cómo el agua da lecciones
del regreso y del intento.
Nada queda para siempre,
todo es tránsito y caricia:
la memoria es una ola
y el amor, su espuma tibia.
va dejando entre las rocas,
calladas muestra de sal
embargadas por la brisa,
así se escriben los días
en la carne de la arena,
y el viento borra sus nombres
como un dios sin fe ni pena.
Se retiran las mareas
con sus secretos al hombro,
dejando un eco en la espuma
como un suspiro del fondo.
Y uno mira —como el faro—
sin moverse pero atento,
cómo el agua da lecciones
del regreso y del intento.
Nada queda para siempre,
todo es tránsito y caricia:
la memoria es una ola
y el amor, su espuma tibia.