Évano
Libre, sin dioses.
Huele la libertad de mi sombra
a prados donde pacen las nubes.
No requiere zapatos que molen
ni cristal crujiente de Gran Vía.
Mi móvil suena en cauce de río,
susurra melodías del mundo;
pronto se acabará la batería
y el rumor será el de la vida.
Únete a esta luna cualquiera,
bajo las estrellas de siempre,
éstas que vivirán la muerte.
Ven con tu miedo, porque eres
animal moribundo de olvido.
Saldrás un ratito en la tele,
o serás el primero del último Phone.
No creas si hablan del Único.
Despójate de baratijas de turno
y te verás desnudo como la luna.
Luego ven conmigo a la noche
y observa a la estrella que muere
también.
a prados donde pacen las nubes.
No requiere zapatos que molen
ni cristal crujiente de Gran Vía.
Mi móvil suena en cauce de río,
susurra melodías del mundo;
pronto se acabará la batería
y el rumor será el de la vida.
Únete a esta luna cualquiera,
bajo las estrellas de siempre,
éstas que vivirán la muerte.
Ven con tu miedo, porque eres
animal moribundo de olvido.
Saldrás un ratito en la tele,
o serás el primero del último Phone.
No creas si hablan del Único.
Despójate de baratijas de turno
y te verás desnudo como la luna.
Luego ven conmigo a la noche
y observa a la estrella que muere
también.