Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Recorro con malestar
un grupo de tumbas.
Y en cada una de ellas
se exponían nauseabundas
muchas almas en pena
revolcándose en la tierra.
Pidiendo a gritos ser libradas
de todas sus quimeras.
Valle indolente de huesos.
Que atrapas a todos
sin dejarlos ilesos.
Sofocas hasta los mas dulces
y confundes hasta los mártires.
Dejando olor a sangre
pero sin dejar huella.
Muerte que llega sin avisar.
Me dejas callada para no protestar.
Y como una asesina
depones tu rastro, matando con tu olor
y dejándome con asco.