Hoy, no voy a dejar que el pensamiento se cruce con el nacimiento de líneas que piden libertad.
Hoy vamos a dejar correr los dedos sobre las teclas, sin ton ni son, escarbando en las sensaciones de los oídos ante la ciudad y el cuerpo ante la adversidad.
Es increíble lo susceptible que se presenta el cotidiano andar por pequeñas y fútiles cosas.
Hoy vamos a pensar en voz alta, que se plasme lo que lleve el deseo a patentar en papel.
Desde el andar de lo cotidiano hasta el extraño, que sin causa aparente saludamos. Todo dentro de un mismo concierto.
Hoy saludemos, abracemos a los desconocidos, dejemos un toque de paz a nuestro paso. Que la vida no se vaya sin una sonrisa haber conquistado.
Hoy por hoy, éste día valdrá. Encontraremos la felicidad en las pequeñas cosas. Lavemos toda discordia.
Si tenemos fortuna... y nos dedicamos a ello, haremos que este día una persona se fije en el azul del cielo.
Hoy vamos a dejar correr los dedos sobre las teclas, sin ton ni son, escarbando en las sensaciones de los oídos ante la ciudad y el cuerpo ante la adversidad.
Es increíble lo susceptible que se presenta el cotidiano andar por pequeñas y fútiles cosas.
Hoy vamos a pensar en voz alta, que se plasme lo que lleve el deseo a patentar en papel.
Desde el andar de lo cotidiano hasta el extraño, que sin causa aparente saludamos. Todo dentro de un mismo concierto.
Hoy saludemos, abracemos a los desconocidos, dejemos un toque de paz a nuestro paso. Que la vida no se vaya sin una sonrisa haber conquistado.
Hoy por hoy, éste día valdrá. Encontraremos la felicidad en las pequeñas cosas. Lavemos toda discordia.
Si tenemos fortuna... y nos dedicamos a ello, haremos que este día una persona se fije en el azul del cielo.