ANONIMA
Poeta adicto al portal
[center:1e905bfa85]Margarita me llamaban,
las lenguas de doble filo,
todos así me nombraban,
sin perder nunca el estilo.
Pero ahora yo les digo,
que ya no hay Margarita,
que ya se acabó el suspiro,
el vivir de esta maldita.
No creo que mucho les importe,
la falta de esta miserable,
talvez sea yo quien no soporte,
a mi ser tan despreciable.
La noche huele a locura,
la sangre, ¡Oh! dulce vaivén,
a ustedes un beso de ternura,
espero y les vaya bien.
Ahora esa sombra,
a la que llamaban Margarita,
sus tristezas cobra,
con su tortura suscrita.
La palabra suicidio,
canción para mis oídos,
la vida, terrible martirio,
de mis sueños carcomidos.
Sobre mi féretro llorarán,
mis familiares y amigos,
con lágrimas de cristal
y sentimientos fingidos.
Mi epitafio será,
alguna ridiculez religiosa,
pero de nada servirá,
pues condenada estoy en la fosa.
En el infierno estáre,
sufriendo mi condena,
y mucho lloraré,
este amor que me envenena.
Ya solo escucho el susurro
tan ténue de la muerte,
y "Margarita" en murmullo,
madre: deséame suerte.
Los vere algún día,
en el juicio universal,
ustedes llenos de alegría,
yo desfigurada la faz.
Hoy muere Margarita,
con su tristeza e ilusión,
con su conciencia contrita,
y con su horrible maldición...[/center:1e905bfa85]
las lenguas de doble filo,
todos así me nombraban,
sin perder nunca el estilo.
Pero ahora yo les digo,
que ya no hay Margarita,
que ya se acabó el suspiro,
el vivir de esta maldita.
No creo que mucho les importe,
la falta de esta miserable,
talvez sea yo quien no soporte,
a mi ser tan despreciable.
La noche huele a locura,
la sangre, ¡Oh! dulce vaivén,
a ustedes un beso de ternura,
espero y les vaya bien.
Ahora esa sombra,
a la que llamaban Margarita,
sus tristezas cobra,
con su tortura suscrita.
La palabra suicidio,
canción para mis oídos,
la vida, terrible martirio,
de mis sueños carcomidos.
Sobre mi féretro llorarán,
mis familiares y amigos,
con lágrimas de cristal
y sentimientos fingidos.
Mi epitafio será,
alguna ridiculez religiosa,
pero de nada servirá,
pues condenada estoy en la fosa.
En el infierno estáre,
sufriendo mi condena,
y mucho lloraré,
este amor que me envenena.
Ya solo escucho el susurro
tan ténue de la muerte,
y "Margarita" en murmullo,
madre: deséame suerte.
Los vere algún día,
en el juicio universal,
ustedes llenos de alegría,
yo desfigurada la faz.
Hoy muere Margarita,
con su tristeza e ilusión,
con su conciencia contrita,
y con su horrible maldición...[/center:1e905bfa85]