Asklepios
Incinerando envidias
Hoy, como flor fresca,
he podido abrazar los
reflejos escondidos que,
con la imaginación, he podido
rescatar del olvido:
Tras tener sueños en los que
he llegado a anticipar la avidez
de tus besos; sueños de desfiles
prohibidos que, el día que realmente
me quieras, me será permitido
hacerlos realidad.
Y será entonces, cuando
temblarán nuestros corazones
ante la llegada real de amor,
que a punto estuvo de perecer
por tan larga espera.
he podido abrazar los
reflejos escondidos que,
con la imaginación, he podido
rescatar del olvido:
Tras tener sueños en los que
he llegado a anticipar la avidez
de tus besos; sueños de desfiles
prohibidos que, el día que realmente
me quieras, me será permitido
hacerlos realidad.
Y será entonces, cuando
temblarán nuestros corazones
ante la llegada real de amor,
que a punto estuvo de perecer
por tan larga espera.