marquelo
Negrito villero
Lejos de los ojos de Asia
estoy sentado sobre la maquinación diaria del peine
dormido.
La fascinación del sueño es llegar a ser líquido
selva aérea que sufre la sequedad de la saliva.
En lo alto de la habitación
acaricio todo lo que la muerte me ofrece
lo que decida será
una aproximación hacia el vuelo del compromiso
que edifica iglesias y lagos imnumerables
donde todo borbotea
como una seda de gala. Y yo
angustiado como un rezo en arena
veo en el cielo
ese espacio que siempre se salta
y se cae en el día para empezar a lanzar el día
para volcar todos los números de las cárceles
de las espaldas deportivas
de las toses estertóreas
Y los doctores empiezan con sus supercherías
con su memoria de repetición
de gota que agrieta todo lo que ya se ha sembrado
todo lo que se ha lustrado
como la esfinge que soy:
el aterrador grito que solo se ve en el asesinato de la culpa
en el enredo familiar de las espinas
y un párpado pide permiso para ir al baño
el otro espera
como un cuenco que hace una interminable cola
fretne al único agujero de las suricatas
Pero si decido morir o vivir
será culpa del último movimiento de la sombra
será
como el sello que vive en una garganta de lentejuelas
serpiente de única casa del árbol
La puerta
a lo lejos
como un esfinger
formará parte de mí
como un aparecido con mi nombre.
estoy sentado sobre la maquinación diaria del peine
dormido.
La fascinación del sueño es llegar a ser líquido
selva aérea que sufre la sequedad de la saliva.
En lo alto de la habitación
acaricio todo lo que la muerte me ofrece
lo que decida será
una aproximación hacia el vuelo del compromiso
que edifica iglesias y lagos imnumerables
donde todo borbotea
como una seda de gala. Y yo
angustiado como un rezo en arena
veo en el cielo
ese espacio que siempre se salta
y se cae en el día para empezar a lanzar el día
para volcar todos los números de las cárceles
de las espaldas deportivas
de las toses estertóreas
Y los doctores empiezan con sus supercherías
con su memoria de repetición
de gota que agrieta todo lo que ya se ha sembrado
todo lo que se ha lustrado
como la esfinge que soy:
el aterrador grito que solo se ve en el asesinato de la culpa
en el enredo familiar de las espinas
y un párpado pide permiso para ir al baño
el otro espera
como un cuenco que hace una interminable cola
fretne al único agujero de las suricatas
Pero si decido morir o vivir
será culpa del último movimiento de la sombra
será
como el sello que vive en una garganta de lentejuelas
serpiente de única casa del árbol
La puerta
a lo lejos
como un esfinger
formará parte de mí
como un aparecido con mi nombre.