Morty13
Poeta recién llegado
Honrar la vida
Estamos aquí, parados en el mundo,
llegando después de aquel estadio placentero,
para comenzar a palpar el aire
y ver la claridad de aquel astro divino.
En la cercanía nos espera la primera senda,
el reconocimiento de los aromas,
la piel de una madre,
y la sensación de los primeros deseos instintivos.
Luego simplemente nos hallamos solos
ya desde pequeños,
tropezamos con los primeros baches
aun sin entendimiento, y comenzamos a caer.
Comienzan a asomarse las sonrisas,
y renacemos en las alegrías,
aunque luego una lagrima que arriba a la pupila
nos hace conocer el dolor de las tristezas.
En algún momento, sin tal vez presentirlo
comienza a dividirse nuestra senda
podemos elegir nuestro destino, y aun siendo dueños
abecés no podemos remediarlo.
Aparece la compañía, y los remiendos
Para las heridas del amor,
Luego de en engendrar una nueva vida,
de sangre pura para el linaje.
Es este el paraíso, entre dichas e imprecisiones
donde florece cada día un nuevo amanecer,
abriendo las alas podremos volar y conquistar de nuevo
aun con sueños quebrados y el corazón entumecido.
Es corto este lapso de permanecer en el mundo
y aunque muchas de las preguntas
aun no tienen respuestas para saciar la existencia
honrar la vida, es la mejor forma de vivir.
Siempre al caer hay una esperanza
pues todo lo que nace siempre al fin concluye
¡es este! nuestro momento único
donde la mejor forma de ser feliz
es honrar la vida.
Estamos aquí, parados en el mundo,
llegando después de aquel estadio placentero,
para comenzar a palpar el aire
y ver la claridad de aquel astro divino.
En la cercanía nos espera la primera senda,
el reconocimiento de los aromas,
la piel de una madre,
y la sensación de los primeros deseos instintivos.
Luego simplemente nos hallamos solos
ya desde pequeños,
tropezamos con los primeros baches
aun sin entendimiento, y comenzamos a caer.
Comienzan a asomarse las sonrisas,
y renacemos en las alegrías,
aunque luego una lagrima que arriba a la pupila
nos hace conocer el dolor de las tristezas.
En algún momento, sin tal vez presentirlo
comienza a dividirse nuestra senda
podemos elegir nuestro destino, y aun siendo dueños
abecés no podemos remediarlo.
Aparece la compañía, y los remiendos
Para las heridas del amor,
Luego de en engendrar una nueva vida,
de sangre pura para el linaje.
Es este el paraíso, entre dichas e imprecisiones
donde florece cada día un nuevo amanecer,
abriendo las alas podremos volar y conquistar de nuevo
aun con sueños quebrados y el corazón entumecido.
Es corto este lapso de permanecer en el mundo
y aunque muchas de las preguntas
aun no tienen respuestas para saciar la existencia
honrar la vida, es la mejor forma de vivir.
Siempre al caer hay una esperanza
pues todo lo que nace siempre al fin concluye
¡es este! nuestro momento único
donde la mejor forma de ser feliz
es honrar la vida.