Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Con sus argumentos capciosos y sus iniquidades
parecía un hombre de provecho,
y el resto, pasto de cubil.
Era un elemento dactilográfico del sistema,
sus deshadadas ideas, radícula de un árbol sin genes,
recua descarriada cuando el suspense del ollar
yugulaba las techumbres y tomizas de su desparpajo.
Gálibo del simio,
de los desheredados y analfabetos,
adolescentes con satiriasis,
o los malatos,
y cómo no, de los rebeldes.
La vesconia es el único testigo de toda su cordura.
El cadalso de los pobres,
la desnutrición de sus destartalados ambigús.
Chanchillí de telas cortas,
chartre sin cobijo,
hombre de aguja,
filorexa de amazonas,
minoico australopitecos.
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