Evelyn De Lezcano
Poeta recién llegado
Estamos anclados almismo barco
desde el primer grito,en el claustro que nos escupió.
Navegamos en el mar oscuro que hierve miserias.
Desdibujamos heridas que nos laceran la piel y
mordemos los dolores acuchilladores
de venas secas. Estamos.
Somos la punta de un mástil sin bandera,
de una bandera descolorida, aplastante.
La misma nave,
el mismo infierno,
el mismo dolor y las navajas,
las navajas,
las navajas,
las navajas y el acero.
desde el primer grito,en el claustro que nos escupió.
Navegamos en el mar oscuro que hierve miserias.
Desdibujamos heridas que nos laceran la piel y
mordemos los dolores acuchilladores
de venas secas. Estamos.
Somos la punta de un mástil sin bandera,
de una bandera descolorida, aplastante.
La misma nave,
el mismo infierno,
el mismo dolor y las navajas,
las navajas,
las navajas,
las navajas y el acero.