Ania Kupuri
Poeta recién llegado
La espada que a mi me mate
debe tener una vida
para cortarme en cenizas
y levantarme en mil glorias.
No será de ignominias y odios
ni de venganzas en cunas
Ha de ser de canto nuevo
y de entre su empuñadura
nazca el fragante veneno
que me vista de eternidades
y en anchos reflejos de luna.
No llevará la tristeza de otro
Ni la lisonja apocada y burda.
Será con el doble filo
de la esperanza secreta
que de norte a sur su beso
me abra a la efervescencia.
Que de norte a sur me bañe
Con el agua de clemencia...
La espada que a mi me mate
tendrá Su Nombre grabado
- Omnipotente e Inmutable -
Me arrojará de los abismos.
Y me hará crecer como el heno
en el tronco del olvido .
©
debe tener una vida
para cortarme en cenizas
y levantarme en mil glorias.
No será de ignominias y odios
ni de venganzas en cunas
Ha de ser de canto nuevo
y de entre su empuñadura
nazca el fragante veneno
que me vista de eternidades
y en anchos reflejos de luna.
No llevará la tristeza de otro
Ni la lisonja apocada y burda.
Será con el doble filo
de la esperanza secreta
que de norte a sur su beso
me abra a la efervescencia.
Que de norte a sur me bañe
Con el agua de clemencia...
La espada que a mi me mate
tendrá Su Nombre grabado
- Omnipotente e Inmutable -
Me arrojará de los abismos.
Y me hará crecer como el heno
en el tronco del olvido .
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