Zulma Martínez
Mar azul...
Hay que ir a París
y sentarse quietecito
y que te roce la brisa
del Sena con sus barquitos.
Hay que ir a París
y escuchar a los franceses,
con su idioma de zumbidos
y de susurrantes "eses".
Hay que ir a París
y perderse por ahí,
entre palacios y cielos
y jardines y taxistas,
¡sin pensar que todo es un invento
de mi imaginación bromista!
y sentarse quietecito
y que te roce la brisa
del Sena con sus barquitos.
Hay que ir a París
y escuchar a los franceses,
con su idioma de zumbidos
y de susurrantes "eses".
Hay que ir a París
y perderse por ahí,
entre palacios y cielos
y jardines y taxistas,
¡sin pensar que todo es un invento
de mi imaginación bromista!