Hay momentos
en que el soñar no es bastante,
hay momentos
en los que eres la tormenta
que la noche me provoca,
queriendo descubrir la dulzura de tú encanto,
queriendo ser la lágrima
que resbala por tús mejillas
para así estar junto a tí.
Mientras seguiré
detrás de tú sonrisa
a las puertas de tú corazón
por si algun día puedo entrar,
ya que no encuentro razón para no amarte
y olvidar esta locura
que se apodera de mi mente
día a día sin cesar.
En estos momentos
aunque se desplomen las estrellas
me guiaré por elinflujo de tús versos,
seguiré mi destino
que ahora eres tú,
que haces que olvide mis penas
que haces que pierda la calma
que haces sonreir mi alma.
Si pudieras mirarme
leerías en mis ojos
todo lo que te amo,
mientras le pido a la luna
que todos mis besos
los ponga en tús labios.
J.L.
en que el soñar no es bastante,
hay momentos
en los que eres la tormenta
que la noche me provoca,
queriendo descubrir la dulzura de tú encanto,
queriendo ser la lágrima
que resbala por tús mejillas
para así estar junto a tí.
Mientras seguiré
detrás de tú sonrisa
a las puertas de tú corazón
por si algun día puedo entrar,
ya que no encuentro razón para no amarte
y olvidar esta locura
que se apodera de mi mente
día a día sin cesar.
En estos momentos
aunque se desplomen las estrellas
me guiaré por elinflujo de tús versos,
seguiré mi destino
que ahora eres tú,
que haces que olvide mis penas
que haces que pierda la calma
que haces sonreir mi alma.
Si pudieras mirarme
leerías en mis ojos
todo lo que te amo,
mientras le pido a la luna
que todos mis besos
los ponga en tús labios.
J.L.