Évano
Libre, sin dioses.
El peso de la ignorancia corva la tierra
con las respuestas de los sabios de siempre.
¿Hasta dónde nos lleva el andar de cada uno?
Flota el calor en los pasos de mis brazos
hacia el destierro establecido de los dominios del silencio.
Hace tiempo que las letras guerrilleras,
desaparecen y aperecen, de vez en cuando,
incendiando a los cuerpos de las sombras
del mundo de los hombres que encarcelan a la luz.
Son esqueletos entre árboles de piedra
y ceniza y nieblas ciegas e infinitas.
Son huesos en el lodo de la morada analfabeta.
Ya he muerto y floto, con mis letras y velas de siempre,
entre los hombres que habitan la sabiduría de un averno
que ya lleva miles de millones de muertos.
con las respuestas de los sabios de siempre.
¿Hasta dónde nos lleva el andar de cada uno?
Flota el calor en los pasos de mis brazos
hacia el destierro establecido de los dominios del silencio.
Hace tiempo que las letras guerrilleras,
desaparecen y aperecen, de vez en cuando,
incendiando a los cuerpos de las sombras
del mundo de los hombres que encarcelan a la luz.
Son esqueletos entre árboles de piedra
y ceniza y nieblas ciegas e infinitas.
Son huesos en el lodo de la morada analfabeta.
Ya he muerto y floto, con mis letras y velas de siempre,
entre los hombres que habitan la sabiduría de un averno
que ya lleva miles de millones de muertos.