• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Habitarme Rota

samsahara

Poeta fiel al portal
habitarmerota.jpg


Habitarme Rota
Soy un castillo de arena.
No de los que se admiran,
sino de los que se sostienen con miedo,
con manos temblorosas
y olas amenazando desde lejos.
Cada día despierto
y algo dentro de mí se ha caído.
Una torre,
una puerta,
un rincón donde antes había luz.
Y, sin embargo,
me agacho,
recojo lo que queda,
y empiezo de nuevo.
No porque quiera,
sino porque no sé hacer otra cosa
que seguir.
A veces el viento me dice
que no vale la pena,
que lo simple sería dejar que todo
se hunda.
Pero hay algo en mí
que aún se aferra al borde,
aunque no sepa por qué.
Vivo así:
reparando lo que nadie ve,
poniendo atención
en cada grieta que la tristeza deja.
Y aunque parezca que no avanzo,
sigo aquí,
levantando lo que puedo
con lo que tengo.
Pero esta vez fue distinto.
Esta vez,
no fue la marea.
Fuiste tú.
Y no sé si fue intencional,
o si solo no viste
lo mucho que me costó
confiar.
Lo mucho que me cuesta
cada día
mantenerme en pie.
No me destruiste.
Pero sí me hiciste más difícil
el trabajo que ya era agotador.
Y aun así —mira—
sigo aquí,
recogiendo granos de mí misma,
intentando salvar lo que queda
sin rendirme del todo. Entre silencios externos que agotan y ruidos internos que matan y duelen como si existiera un trozo de vidrio rotó en el fondo del corazón, que sigue bombeando sangre para evitar extinguirse
Mi castillo no es bonito.
No es fuerte.
Pero es mío.
Y lo he levantado
con más dolor del que imaginas.
Mi castillo no es perfecto.
Tiene cicatrices de marea,
huellas que no se borran.
Pero sigue en pie.
Sigo en pie.
Y aunque la confianza ya no luzca igual,
aunque la arena se me escape entre los dedos,
solo quiero que el mundo sepa
que estoy viva.
Que sigo reconstruyéndome,
aunque otra vez,
me duela esa lucha que no tiene gritos.
Si no un silencio,
ojos cansados,
y castillos reconstruidos en la sombra.
Pero sigue siendo mía.
Y mientras quede un solo grano,
yo seguiré construyéndome.
 
habitarmerota.jpg


Habitarme Rota
Soy un castillo de arena.
No de los que se admiran,
sino de los que se sostienen con miedo,
con manos temblorosas
y olas amenazando desde lejos.
Cada día despierto
y algo dentro de mí se ha caído.
Una torre,
una puerta,
un rincón donde antes había luz.
Y, sin embargo,
me agacho,
recojo lo que queda,
y empiezo de nuevo.
No porque quiera,
sino porque no sé hacer otra cosa
que seguir.
A veces el viento me dice
que no vale la pena,
que lo simple sería dejar que todo
se hunda.
Pero hay algo en mí
que aún se aferra al borde,
aunque no sepa por qué.
Vivo así:
reparando lo que nadie ve,
poniendo atención
en cada grieta que la tristeza deja.
Y aunque parezca que no avanzo,
sigo aquí,
levantando lo que puedo
con lo que tengo.
Pero esta vez fue distinto.
Esta vez,
no fue la marea.
Fuiste tú.
Y no sé si fue intencional,
o si solo no viste
lo mucho que me costó
confiar.
Lo mucho que me cuesta
cada día
mantenerme en pie.
No me destruiste.
Pero sí me hiciste más difícil
el trabajo que ya era agotador.
Y aun así —mira—
sigo aquí,
recogiendo granos de mí misma,
intentando salvar lo que queda
sin rendirme del todo. Entre silencios externos que agotan y ruidos internos que matan y duelen como si existiera un trozo de vidrio rotó en el fondo del corazón, que sigue bombeando sangre para evitar extinguirse
Mi castillo no es bonito.
No es fuerte.
Pero es mío.
Y lo he levantado
con más dolor del que imaginas.
Mi castillo no es perfecto.
Tiene cicatrices de marea,
huellas que no se borran.
Pero sigue en pie.
Sigo en pie.
Y aunque la confianza ya no luzca igual,
aunque la arena se me escape entre los dedos,
solo quiero que el mundo sepa
que estoy viva.
Que sigo reconstruyéndome,
aunque otra vez,
me duela esa lucha que no tiene gritos.
Si no un silencio,
ojos cansados,
y castillos reconstruidos en la sombra.
Pero sigue siendo mía.
Y mientras quede un solo grano,
yo seguiré construyéndome.
La perseverancia es quien único puede sacarnos de esos momentos de fragilidad.
Es cierto que reconstruirse requiere un gran esfuerzo, y cuanto cuesta hacerlo.

Saludos
 
El amor hacia otros es el exceso de amor que guardamos y se derrama...
Tu castillo albergará tus riquezas más interiores
y en cada torre tendrás un altar de sueños.

No hacen falta caballeros de blanca armadura,
pero si llegan...
también pueden irse.
Mientras permanezcan, bien pueden sus armaduras
decorar los pasillos entre cuartos.

Tu corazón contiene llamas y alas.

Un saludo cordial guerrera.
 
El amor hacia otros es el exceso de amor que guardamos y se derrama...
Tu castillo albergará tus riquezas más interiores
y en cada torre tendrás un altar de sueños.

No hacen falta caballeros de blanca armadura,
pero si llegan...
también pueden irse.
Mientras permanezcan, bien pueden sus armaduras
decorar los pasillos entre cuartos.

Tu corazón contiene llamas y alas.

Un saludo cordial guerrera.

muchas gracias aunque en si el poema no habla sobre un desamor o sobre una ruptura, habla mas de como es mi vida y por mi condicion de distimia es algo que tengo que reconstruid dia a dia
 
Atrás
Arriba