Bia
Poeta recién llegado
Habitar en mí es un caos,
me pinto los labios de desesperanza,
mientras el aire frío de la ventana,
ciñe mi cuerpo, me arropa, me abraza
y dibuja en mi frente
el tibio beso de la mañana…
Habitar en mí es un caos,
mi cuerpo transita las calles,
sonríe a la gente, proyecta esperanza,
contempla el amanecer impetuoso,
que anticipa la calma,
pero mi cabeza aun adormilada
continúa perdida en la ausencia….
Habitar en mí es un caos,
una tormenta avasalladora y silenciosa,
que pasa desapercibida a los otros
pero se aloja como huésped incomoda
con las muñecas atadas
y el alma destinada al exilio…
cual kamikaze que anhela
perderse en la profundidad del océano…
Habitar en mí es un caos,
y aunque la sensatez a diario me visita,
se sirve una taza de té conmigo,
escucha mis anhelos, me aconseja
prefiero el roce extinto de la melancolía
que en sus fúnebres besos
me devuelve a la vida…
Habitar en mí es un caos,
y la verdad, no deseo que lo entiendas…
me pinto los labios de desesperanza,
mientras el aire frío de la ventana,
ciñe mi cuerpo, me arropa, me abraza
y dibuja en mi frente
el tibio beso de la mañana…
Habitar en mí es un caos,
mi cuerpo transita las calles,
sonríe a la gente, proyecta esperanza,
contempla el amanecer impetuoso,
que anticipa la calma,
pero mi cabeza aun adormilada
continúa perdida en la ausencia….
Habitar en mí es un caos,
una tormenta avasalladora y silenciosa,
que pasa desapercibida a los otros
pero se aloja como huésped incomoda
con las muñecas atadas
y el alma destinada al exilio…
cual kamikaze que anhela
perderse en la profundidad del océano…
Habitar en mí es un caos,
y aunque la sensatez a diario me visita,
se sirve una taza de té conmigo,
escucha mis anhelos, me aconseja
prefiero el roce extinto de la melancolía
que en sus fúnebres besos
me devuelve a la vida…
Habitar en mí es un caos,
y la verdad, no deseo que lo entiendas…