Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Los cetáceos son seres extraordinarios, bajo la luz de la luna.
No se les distingue apenas, entre la inmensidad del mar.
Los hombres son seres extraordinarios, bajo la luz del pecado,
no se les distingue apenas, entre la inmensidad del mal.
Un banquete de boda, lo primero que se te pase por la cabeza.
Guillotina.
¿Por qué la muerte tiene que verse como algo -Cómo diría yo...- que nos cambia?
¿Hasta qué punto somos súbditos de las enseñanzas que van de boca en boca?
¿En verdad pueden discernir por qué fuimos los elegidos?
Si hoy en día a nadie se la pegan curas ni frailes.
Dios puede ser perfectamente una trampa alienígena para despoblar el planeta y hacerlo de provecho.
Al igual que hay entre nosotros quien afirma que le han implantado un chip en el cerebro.
¿Se imaginan?
¿Seríamos androides con "sentimientos"?
Yo te quiero, tú me quieres, y así se deshoja una margarita, que nadie les engañe.
Luego hablan de las sectas, hay que joderse.