IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Dormir,
fluir
por las constantes del pensamiento,
durmiendo entre sentimientos,
acurrucados junto a mi sueño,
lo imagino, pero nunca lo toco,
palpable es la tristeza,
las lágrimas que nos tocan,
palpable son sus nubes,
que muchas veces nos despiertan,
y otras, nos ahogan,
pero nunca alimentan nuestra oscuridad,
es como la sombra y su compañía,
la que se nos olvida, aún entre buitres,
esa sensación de sed y saciedad,
balance sempiterno, viento y tierra,
nos conducen a su designio imborrable,
al que ofusca la luz,
dios obnubilador,
clemencia a su falta,
mas nunca nos miente,
comenzamos a sentirla,
cuando la vida pierde todo destello,
cuando
nuestros últimos instantes se acobardan,
cuando parece que la realidad
nos pasa por encima,
arrollados por el presente,
allí está, aquella luz,
que se acerca y se percibe,
aún mas brillante,
cuando nuestro pasado no ilumina,
y nuestro futuro
le gime al cielo,
aquí se aprecia,
la inconsciente y permanente felicidad.
fluir
por las constantes del pensamiento,
durmiendo entre sentimientos,
acurrucados junto a mi sueño,
lo imagino, pero nunca lo toco,
palpable es la tristeza,
las lágrimas que nos tocan,
palpable son sus nubes,
que muchas veces nos despiertan,
y otras, nos ahogan,
pero nunca alimentan nuestra oscuridad,
es como la sombra y su compañía,
la que se nos olvida, aún entre buitres,
esa sensación de sed y saciedad,
balance sempiterno, viento y tierra,
nos conducen a su designio imborrable,
al que ofusca la luz,
dios obnubilador,
clemencia a su falta,
mas nunca nos miente,
comenzamos a sentirla,
cuando la vida pierde todo destello,
cuando
nuestros últimos instantes se acobardan,
cuando parece que la realidad
nos pasa por encima,
arrollados por el presente,
allí está, aquella luz,
que se acerca y se percibe,
aún mas brillante,
cuando nuestro pasado no ilumina,
y nuestro futuro
le gime al cielo,
aquí se aprecia,
la inconsciente y permanente felicidad.