Lizzy
Poeta adicto al portal
De pronto el sol se ocultó tras la colina,
el risueño día se convirtió en fría tarde,
un gélido ambiente llegó a la cocina
y no queda más que un alma cobarde.
Todo está tan sombrío, tan tenebroso
la casa está sin vida, hay un misterio,
solo se siente el vacío quejumbroso,
y el silencio existente en cautiverio.
Nadie se atreve a alegrar el ambiente,
sólo queda esperar a un alma valiente
o tal vez a algún sobreviviente.
O quizás esperar al sol naciente
y con su estuoso rayo reluciente
pueda regocijar al alma ferviente.
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