Miriam Camelo
Poeta recién llegado
Trenzo tu linaje de plata
en las mañanas que nos encuentran,
es un anclar de sonrisas a una fiesta de otoños,
tu silencioso lenguaje y de relojes sin manecillas,
manuscriben folios de amor
en tu poesía de vida,
cinco sonetos gestaste
con tu verbo y sustantivo.
Me anudo a tu frágil figura,
garza albina en pleno invierno,
azahar que se marchita al arribo de cada junio,
soy tu pequeña alondra, acurrucada en el nido
que aletea, suave tus hombros
en la búsqueda de esa mirada
y en la cornisa de esos dos soles
dejo un enjambre de besos.
Mariposa fatigada, amada y sin alisios,
te corona, luz de luna y nieve sobre las sienes,
cobertor en noches sombrías
y rosarios cuando me encuentro triste,
gema de verde noble
por corazón tienes, mamá,
rosales, tus manos aladas
que se izan para bendecirme.
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