Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Suspiramos y resulta que el amor estaba en vacaciones
Como un pobre legionario olvidado en solitario
Mientras que allá a lo lejos se disfrutan las canciones,
Esas canciones que son sólo para enamorados.
Te autorizo a que me olvides sin remedio,
A que terminemos sin que medie rendición,
Te autorizo a que no sueñes ni un mal beso
Y a cambio no te pido ni un favor.
Porque el amor que muere nunca resucita,
El recuerdo muere cuando encuentra algo mejor,
Las tardes se asemejan a una gota que salpica
En un vaso vacío sin control.
El silencio no es más que un segundo
Y aún así lo perseguimos sin respeto,
En la barca del amor hay un naufragio ya con rumbo
A lo que todos conocen como falta de pasión.
Descorchemos la botella para ver si en este trago
De poca cordura al fin te olvido,
Y no tengo que volver a ponerte entre mi lista de contactos,
Lo que duele no es que el amor juegue conmigo
Lo que duele es que sólo yo sea su payaso.
Me confieso tan culpable de organizar el circo,
Y aunque hay casa llena aún me faltan más detalles,
Te amaba tanto que ayer que ya no soñé contigo
Sentí a mi corazón feliz y tuve ganas de iniciar un viaje.
El amor que muere, que nunca resucite,
Que encuentre una locura para cambiarse el equipaje,
Te prometo que desde hoy te echo al olvido
Y haré hasta lo imposible para no volver a encontrarte.
Como un pobre legionario olvidado en solitario
Mientras que allá a lo lejos se disfrutan las canciones,
Esas canciones que son sólo para enamorados.
Te autorizo a que me olvides sin remedio,
A que terminemos sin que medie rendición,
Te autorizo a que no sueñes ni un mal beso
Y a cambio no te pido ni un favor.
Porque el amor que muere nunca resucita,
El recuerdo muere cuando encuentra algo mejor,
Las tardes se asemejan a una gota que salpica
En un vaso vacío sin control.
El silencio no es más que un segundo
Y aún así lo perseguimos sin respeto,
En la barca del amor hay un naufragio ya con rumbo
A lo que todos conocen como falta de pasión.
Descorchemos la botella para ver si en este trago
De poca cordura al fin te olvido,
Y no tengo que volver a ponerte entre mi lista de contactos,
Lo que duele no es que el amor juegue conmigo
Lo que duele es que sólo yo sea su payaso.
Me confieso tan culpable de organizar el circo,
Y aunque hay casa llena aún me faltan más detalles,
Te amaba tanto que ayer que ya no soñé contigo
Sentí a mi corazón feliz y tuve ganas de iniciar un viaje.
El amor que muere, que nunca resucite,
Que encuentre una locura para cambiarse el equipaje,
Te prometo que desde hoy te echo al olvido
Y haré hasta lo imposible para no volver a encontrarte.