Ereinion Tasartir
Poeta recién llegado
Poesía en mi sangre,
la sangre que da savia,
que me brinda la existencia.
La tierra hierve, grita en despecho
¿qué han hecho? que me siento desecha,
porque mi corazón agravia
pidiendo al alba medicina...
que si yo he de morir viviendo,
será castigo para ustedes, mas que para mí.
Resuena por el mundo su grito
todos los humanos se quedan callados...
Mi corazón advierte la venida del castigo eterno
que os tengo preparados,
que mi muerte marca sólo el principio
del perpetuo escarmiento que aquí guardo.
Que en mi pecho circula en cada uno de sus árboles,
mi aliento que os brinda aire
para llenar sus sucios pulmones cada día.
Porque ustedes inútiles humanos
núnca serán más que parásitos pegados a mí,
que si los terremotos no acabaren con ustedes,
lo hará mi ultimo suspiro.
Nadie conoce el sabor del azufre que emanaré,
nadie jamás probará agua pura cuando tengan sed,
lluvia ácida han de beber.
la sangre que da savia,
que me brinda la existencia.
La tierra hierve, grita en despecho
¿qué han hecho? que me siento desecha,
porque mi corazón agravia
pidiendo al alba medicina...
que si yo he de morir viviendo,
será castigo para ustedes, mas que para mí.
Resuena por el mundo su grito
todos los humanos se quedan callados...
Mi corazón advierte la venida del castigo eterno
que os tengo preparados,
que mi muerte marca sólo el principio
del perpetuo escarmiento que aquí guardo.
Que en mi pecho circula en cada uno de sus árboles,
mi aliento que os brinda aire
para llenar sus sucios pulmones cada día.
Porque ustedes inútiles humanos
núnca serán más que parásitos pegados a mí,
que si los terremotos no acabaren con ustedes,
lo hará mi ultimo suspiro.
Nadie conoce el sabor del azufre que emanaré,
nadie jamás probará agua pura cuando tengan sed,
lluvia ácida han de beber.