ade castillo
Poeta adicto al portal
Fuiste mi primavera
En el verano de mi vida, fuiste mi primavera
trajiste sensaciones nuevas, y mil quimeras
distinguidas melodías, dos cuerpos entrelazados
fue un día cualquiera cuando nos enamoramos
Fuiste luz en mi nuevo y esplendoroso día
penetraste en mi alma, y en mi existencia
con facilidad saciaste la sed que en mi existía
y con tu amor alimentaste la fe perdida
Mi cuerpo friolento contigo se encendía
la propuesta era bella, quien podría resistirla
me amaste, me entregaste el alma misma
me saturaste de delicadezas, de mil alegrías
Las noches conservan la esencia, y lo atestiguan
fueron cómplices de nuestras noches furtivas
el universo fue la madriguera que nos escondía
horas sin segundos, sin minutos nos envolvían
Juramentos cuando un cometa rápidamente descendía
ofrendas con ilusión, y esperanza que se relazarían
soñando en consumar el anhelo del alma misma
en permanecer juntos décadas, siglos, toda una vida
Mas hoy, la verdad golpeó mi rostro con gran ironía
ya no estas aquí, yo no pude seguir tu travesía
te confieso que sufro, que lloro, vivo en agonía
más no seré capaz de remontar tu vuelo como tú ansías
Gracias por haberle dado vida a esta alma que moría
Adela Castillo
En el verano de mi vida, fuiste mi primavera
trajiste sensaciones nuevas, y mil quimeras
distinguidas melodías, dos cuerpos entrelazados
fue un día cualquiera cuando nos enamoramos
Fuiste luz en mi nuevo y esplendoroso día
penetraste en mi alma, y en mi existencia
con facilidad saciaste la sed que en mi existía
y con tu amor alimentaste la fe perdida
Mi cuerpo friolento contigo se encendía
la propuesta era bella, quien podría resistirla
me amaste, me entregaste el alma misma
me saturaste de delicadezas, de mil alegrías
Las noches conservan la esencia, y lo atestiguan
fueron cómplices de nuestras noches furtivas
el universo fue la madriguera que nos escondía
horas sin segundos, sin minutos nos envolvían
Juramentos cuando un cometa rápidamente descendía
ofrendas con ilusión, y esperanza que se relazarían
soñando en consumar el anhelo del alma misma
en permanecer juntos décadas, siglos, toda una vida
Mas hoy, la verdad golpeó mi rostro con gran ironía
ya no estas aquí, yo no pude seguir tu travesía
te confieso que sufro, que lloro, vivo en agonía
más no seré capaz de remontar tu vuelo como tú ansías
Gracias por haberle dado vida a esta alma que moría
Adela Castillo