IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Calmas corrientes de nuestra mente,
escarchas que congelan la belleza
de amores que transforman sus muertes
para inmortalizar la fe en otros mundos,
vidas que se esparcen como estrellas,
cuencas de nuestros cráneos,
que como las raíces, nutren nuestro conocimiento,
manantiales espesos de un imaginario espíritu,
espacio que se bifurca
entre el sacro balance de una vasta dualidad,
nuestra piel siente cada latido
de un cielo que calma cualquier infierno,
obnubilando las mentes
de los que se niegan a comprender,
dejando un espacio para la decorosa abnegación,
empatía astral
que reordena las órbitas del universo,
paradisíaco estupor de nuestro incoercible corazón,
admirando los secretos de fugaces existencias.
escarchas que congelan la belleza
de amores que transforman sus muertes
para inmortalizar la fe en otros mundos,
vidas que se esparcen como estrellas,
cuencas de nuestros cráneos,
que como las raíces, nutren nuestro conocimiento,
manantiales espesos de un imaginario espíritu,
espacio que se bifurca
entre el sacro balance de una vasta dualidad,
nuestra piel siente cada latido
de un cielo que calma cualquier infierno,
obnubilando las mentes
de los que se niegan a comprender,
dejando un espacio para la decorosa abnegación,
empatía astral
que reordena las órbitas del universo,
paradisíaco estupor de nuestro incoercible corazón,
admirando los secretos de fugaces existencias.
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