• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Frío

emuletero

Poeta veterano en el portal
Este frío polar que atenaza mis sentimientos cotidianos
dando al traste con las alineaciones mentales y meridianos neuronales,
este frío intenso, que corroe mi alma y mi cuerpo
dejándolos tiritando como títeres en cuerdas frágiles.

No pidiendo permiso para traspasar mi epidermis,
arrastrando con él, los aullidos de las ventiscas,
gritos que se sienten muertos en mis entrañas
ya que ni el eco que producen, alcanzan mis oídos.

Y este condenatorio trance desgraciado,
rompe mis patrones místicos (los poco dignos de mi consideración)
asumiéndome en una oscura y gélida galerna mental...
La peor de cuantas ha tenido que soportar mi cuerpo astral.

Frío, frío, frío en las tinieblas de mi inconsciencia,
escarcha que inmoviliza todo atisbo de movimiento
reteniendo con grilletes a base de nieve carbónica...
todo atisbo de calor humano en mi trastocada conciencia.

Teniendo que volver a tejer las mismas redes neuronales
en la próxima primavera,
cuando termine de expiar esta gélida condena
que mi enemigo polar me ha impuesto.

Pero... eso será otra historia.​
 
Este frío polar que atenaza mis sentimientos cotidianos
dando al traste con las alineaciones mentales y meridianos neuronales,
este frío intenso, que corroe mi alma y mi cuerpo
dejándolos tiritando como títeres en cuerdas frágiles.

No pidiendo permiso para traspasar mi epidermis,
arrastrando con él, los aullidos de las ventiscas,
gritos que se sienten muertos en mis entrañas
ya que ni el eco que producen, alcanzan mis oídos.

Y este condenatorio trance desgraciado,
rompe mis patrones místicos (los poco dignos de mi consideración)
asumiéndome en una oscura y gélida galerna mental...
La peor de cuantas ha tenido que soportar mi cuerpo astral.

Frío, frío, frío en las tinieblas de mi inconsciencia,
escarcha que inmoviliza todo atisbo de movimiento
reteniendo con grilletes a base de nieve carbónica...
todo atisbo de calor humano en mi trastocada conciencia.

Teniendo que volver a tejer las mismas redes neuronales
en la próxima primavera,
cuando termine de expiar esta gélida condena
que mi enemigo polar me ha impuesto.

Pero... eso será otra historia.​

Muy bello poema hermanito, tenia tiempo de no leer tus letra y como
siempre me dejas asombrada....Quizás algún día nos vuelva a sonreir
la primavera y nos de calor al corazón marchito y maltratado.
Un abrazo desde mi bella tierra y mil estrellas para dar alegría
a tu alma.
 
Este frío polar que atenaza mis sentimientos cotidianos
dando al traste con las alineaciones mentales y meridianos neuronales,
este frío intenso, que corroe mi alma y mi cuerpo
dejándolos tiritando como títeres en cuerdas frágiles.

No pidiendo permiso para traspasar mi epidermis,
arrastrando con él, los aullidos de las ventiscas,
gritos que se sienten muertos en mis entrañas
ya que ni el eco que producen, alcanzan mis oídos.

Y este condenatorio trance desgraciado,
rompe mis patrones místicos (los poco dignos de mi consideración)
asumiéndome en una oscura y gélida galerna mental...
La peor de cuantas ha tenido que soportar mi cuerpo astral.

Frío, frío, frío en las tinieblas de mi inconsciencia,
escarcha que inmoviliza todo atisbo de movimiento
reteniendo con grilletes a base de nieve carbónica...
todo atisbo de calor humano en mi trastocada conciencia.

Teniendo que volver a tejer las mismas redes neuronales
en la próxima primavera,
cuando termine de expiar esta gélida condena
que mi enemigo polar me ha impuesto.

Pero... eso será otra historia.​


Teniendo en cuenta lo que acabo de leer,
y viendo tanto sufrimiento,
tu corazón tan cercano quiere saber...
y tus nobles versos...
frío, frío son los latidos,
todo el amor que tienen tus versos,
sé que me demostrarás...que pronto será un sueño pasajero.
Un placer pasar por tus sentimientos y mucha alegría por tu vuelta.
Besos desde mi distancia, cuídate mucho.
 
Un mundo frío que viene tan dentro "que ni el eco que producen, alcanzan mis oídos". Realmente intenso como todo lo que tus letras expresan. Un placer visitarlo de nuevo :). Mis estrellas y aplausos.
 
Es un frío que llega tan dentro que parece que nunca pasara... y aunque se va cuando llega el verano siempre aguarda expectante para volver a tu alma. Me vi muy reflejada en tus palabras.
 
Ay Sergio, qué frío está haciendo, penetra hasta los mismos huesos. Menos mal que una buena hoguera todo lo arregla. Hay soluciones para todo, para el frío externo y el frío interno. Yo quemo mi casa, mis ropas y todo lo que tengo si por un ratito me caliento. No aguanto el fríoooooooo. Pero te leo tan bellos versos y me digo ¡jolines! mi amigo no dejo que pase frío, así que aquí tienes a tu amiga que te lleva rescoldos de amor a tu corazón. Besazos, te quiero un mogollón y te mando una chimenea llena de estrellas chispeantes para que se prendan a tu alma y tengas que ir por agua para que no ardas. También reputación de corazón y de la máquina ésta que me trae loca como una chota jajaja. Más besazos jolineeeeees.


Este frío polar que atenaza mis sentimientos cotidianos
dando al traste con las alineaciones mentales y meridianos neuronales,
este frío intenso, que corroe mi alma y mi cuerpo
dejándolos tiritando como títeres en cuerdas frágiles.

No pidiendo permiso para traspasar mi epidermis,
arrastrando con él, los aullidos de las ventiscas,
gritos que se sienten muertos en mis entrañas
ya que ni el eco que producen, alcanzan mis oídos.

Y este condenatorio trance desgraciado,
rompe mis patrones místicos (los poco dignos de mi consideración)
asumiéndome en una oscura y gélida galerna mental...
La peor de cuantas ha tenido que soportar mi cuerpo astral.

Frío, frío, frío en las tinieblas de mi inconsciencia,
escarcha que inmoviliza todo atisbo de movimiento
reteniendo con grilletes a base de nieve carbónica...
todo atisbo de calor humano en mi trastocada conciencia.

Teniendo que volver a tejer las mismas redes neuronales
en la próxima primavera,
cuando termine de expiar esta gélida condena
que mi enemigo polar me ha impuesto.

Pero... eso será otra historia.​
 
Este frío polar que atenaza mis sentimientos cotidianos
dando al traste con las alineaciones mentales y meridianos neuronales,
este frío intenso, que corroe mi alma y mi cuerpo
dejándolos tiritando como títeres en cuerdas frágiles.

No pidiendo permiso para traspasar mi epidermis,
arrastrando con él, los aullidos de las ventiscas,
gritos que se sienten muertos en mis entrañas
ya que ni el eco que producen, alcanzan mis oídos.

Y este condenatorio trance desgraciado,
rompe mis patrones místicos (los poco dignos de mi consideración)
asumiéndome en una oscura y gélida galerna mental...
La peor de cuantas ha tenido que soportar mi cuerpo astral.

Frío, frío, frío en las tinieblas de mi inconsciencia,
escarcha que inmoviliza todo atisbo de movimiento
reteniendo con grilletes a base de nieve carbónica...
todo atisbo de calor humano en mi trastocada conciencia.

Teniendo que volver a tejer las mismas redes neuronales
en la próxima primavera,
cuando termine de expiar esta gélida condena
que mi enemigo polar me ha impuesto.

Pero... eso será otra historia.​
qué te digo, aparte que te extraño, creo que es mas que evidente lo que pueda decir, saludos Sergio, no te alejes
 
Ciertamente querido Amigo!!! Será otra historia...
Y que bello es volver a tus letras y recorrer la hermosa transparencia de tu pluma, que en este pergamino hace gala, como en todas tus entregas...
Te dejo un abrazo inmenso y mi cariño siempre, siempre...
Camelia
 
Este frío polar que atenaza mis sentimientos cotidianos
dando al traste con las alineaciones mentales y meridianos neuronales,
este frío intenso, que corroe mi alma y mi cuerpo
dejándolos tiritando como títeres en cuerdas frágiles.

No pidiendo permiso para traspasar mi epidermis,
arrastrando con él, los aullidos de las ventiscas,
gritos que se sienten muertos en mis entrañas
ya que ni el eco que producen, alcanzan mis oídos.

Y este condenatorio trance desgraciado,
rompe mis patrones místicos (los poco dignos de mi consideración)
asumiéndome en una oscura y gélida galerna mental...
La peor de cuantas ha tenido que soportar mi cuerpo astral.

Frío, frío, frío en las tinieblas de mi inconsciencia,
escarcha que inmoviliza todo atisbo de movimiento
reteniendo con grilletes a base de nieve carbónica...
todo atisbo de calor humano en mi trastocada conciencia.

Teniendo que volver a tejer las mismas redes neuronales
en la próxima primavera,
cuando termine de expiar esta gélida condena
que mi enemigo polar me ha impuesto.

Pero... eso será otra historia.​

Tristes letras acompañan hoy tus magníficos versos.

Todo un placer, reencontrarme con tu poesía.

¡magnífico trabajo!

Besos y todas las estrellas posibles.
 
Este frío polar que atenaza mis sentimientos cotidianos
dando al traste con las alineaciones mentales y meridianos neuronales,
este frío intenso, que corroe mi alma y mi cuerpo
dejándolos tiritando como títeres en cuerdas frágiles.

No pidiendo permiso para traspasar mi epidermis,
arrastrando con él, los aullidos de las ventiscas,
gritos que se sienten muertos en mis entrañas
ya que ni el eco que producen, alcanzan mis oídos.

Y este condenatorio trance desgraciado,
rompe mis patrones místicos (los poco dignos de mi consideración)
asumiéndome en una oscura y gélida galerna mental...
La peor de cuantas ha tenido que soportar mi cuerpo astral.

Frío, frío, frío en las tinieblas de mi inconsciencia,
escarcha que inmoviliza todo atisbo de movimiento
reteniendo con grilletes a base de nieve carbónica...
todo atisbo de calor humano en mi trastocada conciencia.

Teniendo que volver a tejer las mismas redes neuronales
en la próxima primavera,
cuando termine de expiar esta gélida condena
que mi enemigo polar me ha impuesto.

Pero... eso será otra historia.​


Sergio
Se siente el frío que como condena se desliza por
tus versos.
Mis estrellas y cariños, amigo.
Ana
 
Bellos versos hermano,en verdad sentí ese frio que congela el Alma y bloquea el cuerpo.
Espero que el Sol brille en todo su esplendor para calentar esa Alma atormentada.
Besos y abrazos de corazón
 
Hay un invierno de la sangre, una estación de vacíos. Sólo que esperar que aminore el frío para tejer un pensamiento nuevo. Mis estrellas, emu. Un abrazo para ti.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba