emuletero
Poeta veterano en el portal
Este frío polar que atenaza mis sentimientos cotidianos
dando al traste con las alineaciones mentales y meridianos neuronales,
este frío intenso, que corroe mi alma y mi cuerpo
dejándolos tiritando como títeres en cuerdas frágiles.
No pidiendo permiso para traspasar mi epidermis,
arrastrando con él, los aullidos de las ventiscas,
gritos que se sienten muertos en mis entrañas
ya que ni el eco que producen, alcanzan mis oídos.
Y este condenatorio trance desgraciado,
rompe mis patrones místicos (los poco dignos de mi consideración)
asumiéndome en una oscura y gélida galerna mental...
La peor de cuantas ha tenido que soportar mi cuerpo astral.
Frío, frío, frío en las tinieblas de mi inconsciencia,
escarcha que inmoviliza todo atisbo de movimiento
reteniendo con grilletes a base de nieve carbónica...
todo atisbo de calor humano en mi trastocada conciencia.
Teniendo que volver a tejer las mismas redes neuronales
en la próxima primavera,
cuando termine de expiar esta gélida condena
que mi enemigo polar me ha impuesto.
Pero... eso será otra historia.
dando al traste con las alineaciones mentales y meridianos neuronales,
este frío intenso, que corroe mi alma y mi cuerpo
dejándolos tiritando como títeres en cuerdas frágiles.
No pidiendo permiso para traspasar mi epidermis,
arrastrando con él, los aullidos de las ventiscas,
gritos que se sienten muertos en mis entrañas
ya que ni el eco que producen, alcanzan mis oídos.
Y este condenatorio trance desgraciado,
rompe mis patrones místicos (los poco dignos de mi consideración)
asumiéndome en una oscura y gélida galerna mental...
La peor de cuantas ha tenido que soportar mi cuerpo astral.
Frío, frío, frío en las tinieblas de mi inconsciencia,
escarcha que inmoviliza todo atisbo de movimiento
reteniendo con grilletes a base de nieve carbónica...
todo atisbo de calor humano en mi trastocada conciencia.
Teniendo que volver a tejer las mismas redes neuronales
en la próxima primavera,
cuando termine de expiar esta gélida condena
que mi enemigo polar me ha impuesto.
Pero... eso será otra historia.