IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Despertamos con dolor,
cubren nuestros cuerpos,
soles de dorada voluntad,
semblante lumínico,
aquel
nos levanta con un suspiro,
acariciando nuestros sueños,
postrándonos en ellos,
observamos lentamente,
como los cuerpos se despiden,
de sus almas, y ellas van,
hacia un mar que parece contenerlas,
mar de distancias invertidas,
ahora la marea rebosa de luz,
ahora los suelos son
aquellos umbrales imposibles,
ahora tenemos alas,
y nos movemos
inmortalizando nuestra felicidad.
cubren nuestros cuerpos,
soles de dorada voluntad,
semblante lumínico,
aquel
nos levanta con un suspiro,
acariciando nuestros sueños,
postrándonos en ellos,
observamos lentamente,
como los cuerpos se despiden,
de sus almas, y ellas van,
hacia un mar que parece contenerlas,
mar de distancias invertidas,
ahora la marea rebosa de luz,
ahora los suelos son
aquellos umbrales imposibles,
ahora tenemos alas,
y nos movemos
inmortalizando nuestra felicidad.