Flores del bien.
Iba yo robando flores
heridas por vientos sur
sedientas de un nuevo augur
reparador de colores.
Amapolas las mejores,
varitas de San José,
dalias , rosas disfruté
con Cupido como aliado,
y por aumentar lo hurtado
oré sin santo y sin fe.
Te vi al pasar. Tus fragancias
de jazmín recién brotado
fueron subiendo de grado
hasta despertar mis ansias.
¡Qué tormento las distancias
entre tu signo y el mío!
Qué diferente tu rio
a mi soleada llanura,
yo, carente de frescura
tú, colmada de rocío.
Hoy comprendo las razones.
El amor, no es el instinto.
Blindado estaba el recinto
de tus pétalos y dones.
No valieron los perdones
súplicas, esfuerzos vanos.
Sólo recuerdos lejanos
han quedado de esas lides
y unos tercos nomeolvides
secándose entre mis manos.
Iba yo robando flores
heridas por vientos sur
sedientas de un nuevo augur
reparador de colores.
Amapolas las mejores,
varitas de San José,
dalias , rosas disfruté
con Cupido como aliado,
y por aumentar lo hurtado
oré sin santo y sin fe.
Te vi al pasar. Tus fragancias
de jazmín recién brotado
fueron subiendo de grado
hasta despertar mis ansias.
¡Qué tormento las distancias
entre tu signo y el mío!
Qué diferente tu rio
a mi soleada llanura,
yo, carente de frescura
tú, colmada de rocío.
Hoy comprendo las razones.
El amor, no es el instinto.
Blindado estaba el recinto
de tus pétalos y dones.
No valieron los perdones
súplicas, esfuerzos vanos.
Sólo recuerdos lejanos
han quedado de esas lides
y unos tercos nomeolvides
secándose entre mis manos.