Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Tiene sed la semilla de mi amor.
Sed de tu boca, manos y alegría.
Necesita tu riego, lozanía,
para abrir con placer la blanca flor.
Para aromar tu vida con primor,
adornarla de pétalos, luz guía,
que te truene en la mente la armonía
y me cantes tu verso embriagador.
Verso que me acaricie sin recato
que me invada e inicie la fusión
de tu yo y de mi yo en giro estridente.
Que quedemos unidos en un ato
y revueltos sin centro, compulsión,
resbalemos sin freno en la pendiente.
Y volver de repente
de ese sueño infinito con la aurora
añorando tu boca, flor canora.