Introspectivo.
Poeta adicto al portal
La mañana me despierta solo,
con sus rayos atraviesa persianas,
un dolor tan fino como el filo de tu acero
está acechando mi bienestar
y me abruma entre la bruma
de mi salado despertar.
Rápido, a las obligaciones debo ir
y me enredo en mi ingenua caminata.
Las personas me lastiman
con sus sable indiferente, desabrido.
Flemático y apático sigo caminando
sin mirar atrás, ni a los costados,
solo al piso contaminado.
Si estoy ciego no es mi culpa,
pero es fácil culpar a los demás.
Si estoy solo no es tu culpa,
pero es mas fácil culpar a los demás.
con sus rayos atraviesa persianas,
un dolor tan fino como el filo de tu acero
está acechando mi bienestar
y me abruma entre la bruma
de mi salado despertar.
Rápido, a las obligaciones debo ir
y me enredo en mi ingenua caminata.
Las personas me lastiman
con sus sable indiferente, desabrido.
Flemático y apático sigo caminando
sin mirar atrás, ni a los costados,
solo al piso contaminado.
Si estoy ciego no es mi culpa,
pero es fácil culpar a los demás.
Si estoy solo no es tu culpa,
pero es mas fácil culpar a los demás.