[center:9039218006]Sombría irracionalidad en mi cabeza,
solo escucho un llanto silencioso,
El mío, que nunca cesa.
Ríos de sangre alrededor de mi cama,
sobre la almohada dejé todos mis sueños,
aquellos que jamás se cumplieron,
que siempre fueron irreales e inalcanzables.
Y sigue allí, sobre mi pálido rostro,
aquella lágrima que derramé,
con dolor, sufrimiento,
pensando en el presagio de esta tortura,
que me une cada vez más
con el lado oscuro de todo.
Aquel lugar sin retorno,
mi refugio, mi única salvación,
al menos por hoy.

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solo escucho un llanto silencioso,
El mío, que nunca cesa.
Ríos de sangre alrededor de mi cama,
sobre la almohada dejé todos mis sueños,
aquellos que jamás se cumplieron,
que siempre fueron irreales e inalcanzables.
Y sigue allí, sobre mi pálido rostro,
aquella lágrima que derramé,
con dolor, sufrimiento,
pensando en el presagio de esta tortura,
que me une cada vez más
con el lado oscuro de todo.
Aquel lugar sin retorno,
mi refugio, mi única salvación,
al menos por hoy.

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