tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Más me rio de la soledad y del frío del silencio.
Cuando miro hacia al vacío, veo al monstruo del presagio.
Siento el llanto de la noche y las caras de las sombras.
Deberé deslizarme entre los muertos y ser parte de la nada.
Cada hora de mi vida seguirá aturdiendo en la zona de nadie.
Es preciso esconderme en la perversa inanición.
Rasgando cada cuadro irreal dilatado, podré omitir la realidad.
La distancia de la noche se congela en sus miradas.
Y la fiebre del misterio girará en tanto existan los miedos.
La imagen desvanece su la visualidad abstrayendo inelasticidades.
Cuando miro hacia al vacío, veo al monstruo del presagio.
Siento el llanto de la noche y las caras de las sombras.
Deberé deslizarme entre los muertos y ser parte de la nada.
Cada hora de mi vida seguirá aturdiendo en la zona de nadie.
Es preciso esconderme en la perversa inanición.
Rasgando cada cuadro irreal dilatado, podré omitir la realidad.
La distancia de la noche se congela en sus miradas.
Y la fiebre del misterio girará en tanto existan los miedos.
La imagen desvanece su la visualidad abstrayendo inelasticidades.