Sira
Poeta fiel al portal
Suéltate, suéltate ya,
déjalo marchar.
Abre las manos, déjalo caer
hasta lo más profundo
de las inmensidades del mar.
Hasta lo más profundo
de las oscuridades de tu ser.
Arrójate al olvido,
arrópate con las estrellas
y bebe de la sustancia sidérea
que recorre en eterno círculo
la primigenia Vía Láctea.
Comulga con el Cosmos,
devorando la materia
tal y como Krónos desgarraba
la carne de su descendencia.
Brinda por la vida, sí,
y por tus próximas exequias
compañero de camino;
porque nuestro tiempo
aquí es breve y nuestra Fortuna,
si cabe, todavía más incierta.
déjalo marchar.
Abre las manos, déjalo caer
hasta lo más profundo
de las inmensidades del mar.
Hasta lo más profundo
de las oscuridades de tu ser.
Arrójate al olvido,
arrópate con las estrellas
y bebe de la sustancia sidérea
que recorre en eterno círculo
la primigenia Vía Láctea.
Comulga con el Cosmos,
devorando la materia
tal y como Krónos desgarraba
la carne de su descendencia.
Brinda por la vida, sí,
y por tus próximas exequias
compañero de camino;
porque nuestro tiempo
aquí es breve y nuestra Fortuna,
si cabe, todavía más incierta.