Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
La lluvia torrencial sembró las calles vacías.
Despertó el verdor del campo: la arboleda
de las plazas.
La brisa nos inundó con suaves aromas
y tu pasaste acercando tu alma a mi alma.
En la calma plena un violinista de la calleja,
enfrascado en las delicadas notas apagó la
luz que tanto amas,
y quisiste ser gaviota en alzada
y quisiste alcanzar mi figura, apenas
rozarla como la apasionada fantasma
¿ Me dirás ahora si me amas?
¿ Me dirás porqué brota el esplín?
¡Por qué sucumbo en añoranzas?
2-
Frecuento por las noches tu voz seductora
Frecuento tu risa: manantial serrano,
y tu voz tan dulce y tan cansada, es el
bálsamo para revueltas entrañas.
3-
Al evocar tus palabras evocaré tu patria,
unidos los corazones ya nada los separa,
por ello sueño que sueñas y siempre que sueño
se que me amas.
Despertó el verdor del campo: la arboleda
de las plazas.
La brisa nos inundó con suaves aromas
y tu pasaste acercando tu alma a mi alma.
En la calma plena un violinista de la calleja,
enfrascado en las delicadas notas apagó la
luz que tanto amas,
y quisiste ser gaviota en alzada
y quisiste alcanzar mi figura, apenas
rozarla como la apasionada fantasma
¿ Me dirás ahora si me amas?
¿ Me dirás porqué brota el esplín?
¡Por qué sucumbo en añoranzas?
2-
Frecuento por las noches tu voz seductora
Frecuento tu risa: manantial serrano,
y tu voz tan dulce y tan cansada, es el
bálsamo para revueltas entrañas.
3-
Al evocar tus palabras evocaré tu patria,
unidos los corazones ya nada los separa,
por ello sueño que sueñas y siempre que sueño
se que me amas.