José Mª Lafuente Barros
Poeta recién llegado
Ya no hay lejanas montañas
ni cabalgan jinetes
no hay heridas ni muertes
fallecieron los Poetas
en esta triste historia
recitan sus cantares
escritos y poesías
llenan editoriales
escuelas y librerías
y horas olvidadas
fustraciones angustiadas
confusos delírios
noches trasnochadas
con una copa de vino
lágrimas en el alma
cansados hasta el alba
sin sustento confundidos
con el plato vacío
compungida esperanza
noche tras noche
día tras día
dicha tras dicha
sin faltar a la cita
fieles hasta la muerte
en su continua agonía
de los pocos restos han de vivir
hijos, nietos, familias y todo
todo, todo, todo el país
ni cabalgan jinetes
no hay heridas ni muertes
fallecieron los Poetas
en esta triste historia
recitan sus cantares
escritos y poesías
llenan editoriales
escuelas y librerías
y horas olvidadas
fustraciones angustiadas
confusos delírios
noches trasnochadas
con una copa de vino
lágrimas en el alma
cansados hasta el alba
sin sustento confundidos
con el plato vacío
compungida esperanza
noche tras noche
día tras día
dicha tras dicha
sin faltar a la cita
fieles hasta la muerte
en su continua agonía
de los pocos restos han de vivir
hijos, nietos, familias y todo
todo, todo, todo el país