David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Pasaba por el bosque el lobo hambriento,
y vio buena comida a un cabritillo,
por lo que dijo el lobo: "Mi alimento
serás tú, buen amigo" "Chiquitillo
le respondióle el otro, soy, con hambre
se ha de quedar, pues solo tengo piel"
"No importa amigo" respondióle él.
"Entonces déjeme, que en ese enjambre
pueda untarme mi cuerpo con su miel
para que pueda estar yo más sabroso"
"No veo mal, entonces, ve con prisa"
"Pues no puedo, verá, si mi pie pisa
me atormenta el dolor" "Pues vaya ocioso
estás hecho, compadre, voy gustoso "
"Vaya usted, dijo el otro, que no puedo"
"De acuerdo, ¿qué he de hacer con tanto esmero?"
"Pues tiene que meter al agujero
su garra" "Bueno, voy" "No tenga miedo".
Al tiempo que en el sitio se metía
salieron del enjambre las abejas,
y díjole a su víctima estas quejas:
"Aléjalas, compadre, vida mía,
"que era broma que mi comida fueras"
Respondió el otro: "Lobo, tú que esperas,
¿qué me comieras yo te dejaría?
"Pues quién al otro por un tonto toma,
no sabe que si tanto uno se fía
hay gran peligro que en la espalda asoma”.
y vio buena comida a un cabritillo,
por lo que dijo el lobo: "Mi alimento
serás tú, buen amigo" "Chiquitillo
le respondióle el otro, soy, con hambre
se ha de quedar, pues solo tengo piel"
"No importa amigo" respondióle él.
"Entonces déjeme, que en ese enjambre
pueda untarme mi cuerpo con su miel
para que pueda estar yo más sabroso"
"No veo mal, entonces, ve con prisa"
"Pues no puedo, verá, si mi pie pisa
me atormenta el dolor" "Pues vaya ocioso
estás hecho, compadre, voy gustoso "
"Vaya usted, dijo el otro, que no puedo"
"De acuerdo, ¿qué he de hacer con tanto esmero?"
"Pues tiene que meter al agujero
su garra" "Bueno, voy" "No tenga miedo".
Al tiempo que en el sitio se metía
salieron del enjambre las abejas,
y díjole a su víctima estas quejas:
"Aléjalas, compadre, vida mía,
"que era broma que mi comida fueras"
Respondió el otro: "Lobo, tú que esperas,
¿qué me comieras yo te dejaría?
"Pues quién al otro por un tonto toma,
no sabe que si tanto uno se fía
hay gran peligro que en la espalda asoma”.
Última edición: