hora singular donde anida la intemperie sin respuesta
en la alta noche se ordenan los partos insignes
fetos inalámbricos
gorjea la amapola su lengua
funesta consigna del amanecer
un presentimiento adánico que escucha el lenguaje promiscuo de los pájaros
y lo descifra haciendo funambulismo
como desnortado haiku
interludios musicales de aristocrática lección
desde el subsuelo suben empeños de raices dionisíacas
y se prolonga la geometría celeste a todas la estirpes
con una pequeña insinuación te proponen libar la rosa de los vientos
encendida a medias una sola luna estira el siroco hasta el sépalo medular
percuto en la pronunciación de lo innombrable
canto general que enloquece
con un grado de experiencia en subterfugios
los monólogos seriados no te ayudarán a resolver los mapas tapiados del horizonte
duermevela al amparo de la luz mientras horas incorrectas pasan y difuminan
el perfume estricto de las especias
impenitentemente fiel a la cuadratura esotérica del calendario
cuando correspondían entierros de mala muerte
las palabras mágicas fluyen hacia paisajes furtivos
en la alta noche se ordenan los partos insignes
fetos inalámbricos
gorjea la amapola su lengua
funesta consigna del amanecer
un presentimiento adánico que escucha el lenguaje promiscuo de los pájaros
y lo descifra haciendo funambulismo
como desnortado haiku
interludios musicales de aristocrática lección
desde el subsuelo suben empeños de raices dionisíacas
y se prolonga la geometría celeste a todas la estirpes
con una pequeña insinuación te proponen libar la rosa de los vientos
encendida a medias una sola luna estira el siroco hasta el sépalo medular
percuto en la pronunciación de lo innombrable
canto general que enloquece
con un grado de experiencia en subterfugios
los monólogos seriados no te ayudarán a resolver los mapas tapiados del horizonte
duermevela al amparo de la luz mientras horas incorrectas pasan y difuminan
el perfume estricto de las especias
impenitentemente fiel a la cuadratura esotérica del calendario
cuando correspondían entierros de mala muerte
las palabras mágicas fluyen hacia paisajes furtivos