eclipse
Poeta recién llegado
Y como perro andaluz,
cual inminente masticó
las sendas del hado;
Procuró virar sin percibir
la rémora de la epopeya:
concisa y atisbando.
Sumergido en inherentes
parásitos de la condena que
escapan la propia perversión.
Carnal letargo de pasión,
el cuadrúpedo vuelto carroña
melodiosamente transigido.
Como perro andaluz,
que temiendole al lobo
cegó su cordura.
Difunta la doncella
en un bosque de aceros;
ella, de evocación y podredumbre.
Desolador discernir el sepulto;
sal y cuchillas otoñales
atraviesan el narcótico umbral.
Impotentes sus fauces demoledoras,
quienes decretaron su existencia
tensionan la cerda.
cual inminente masticó
las sendas del hado;
Procuró virar sin percibir
la rémora de la epopeya:
concisa y atisbando.
Sumergido en inherentes
parásitos de la condena que
escapan la propia perversión.
Carnal letargo de pasión,
el cuadrúpedo vuelto carroña
melodiosamente transigido.
Como perro andaluz,
que temiendole al lobo
cegó su cordura.
Difunta la doncella
en un bosque de aceros;
ella, de evocación y podredumbre.
Desolador discernir el sepulto;
sal y cuchillas otoñales
atraviesan el narcótico umbral.
Impotentes sus fauces demoledoras,
quienes decretaron su existencia
tensionan la cerda.