Que te encuentre el infierno siempre dispuesto a dar el primer paso, el primer beso. Sin manifestar temor alguno, pues de hacerlo te habrás condenado a tener miedo de tu propio recuerdo, aprende a malbaratar tu vida y al borde mismo de la muerte recupera la cordura, para que la experiencia valga la pena.
®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Cesarfco.cd