Affer
Poeta recién llegado
El último fotón del día
postrero al pensamiento abstracto;
azules,
amorfos,
paralelismo inacabado…
cuántica.
Materias grises en el laberinto
de un sumiso asexuado;
ombligos redondos,
los dedos sosteniendo gemelos
latidos,
bajan por la garganta clavándose
como pearcin lacerante.
Entre la nada…
y la más absoluta
nada.
Alzo los ojos al cielo
con las palmas de las manos
extendidas, ¿hacia qué?.
De pie, con la piel cubriendo al alma,
en esta noche.
Me levanto como un todo
¡tan profundamente
inacabado!
rozando con las líneas digitales
surcos dibujados en mapas
ciegos.
¿Dónde está
la pregunta?
porque el aire
ya
no alimenta,
el negro es más
obtuso.
El aliento,
en su intento de subsistir
arropa a un austero
silencio.
postrero al pensamiento abstracto;
azules,
amorfos,
paralelismo inacabado…
cuántica.
Materias grises en el laberinto
de un sumiso asexuado;
ombligos redondos,
los dedos sosteniendo gemelos
latidos,
bajan por la garganta clavándose
como pearcin lacerante.
Entre la nada…
y la más absoluta
nada.
Alzo los ojos al cielo
con las palmas de las manos
extendidas, ¿hacia qué?.
De pie, con la piel cubriendo al alma,
en esta noche.
Me levanto como un todo
¡tan profundamente
inacabado!
rozando con las líneas digitales
surcos dibujados en mapas
ciegos.
¿Dónde está
la pregunta?
porque el aire
ya
no alimenta,
el negro es más
obtuso.
El aliento,
en su intento de subsistir
arropa a un austero
silencio.
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