tempus
Poeta recién llegado
La muerte proclamo un Estado,
el llanto de una madre fue en vano.
El jefe del país,
defensor de la vida dijo ser,
pero no nego que en vida,
ella se pudiese establecer.
Se explicaron todos que en estado vegetal,
la vida, ya no más se iba a alargar.
¿Acaso somos los hombres los que la vida de otro,
hemos de manejar?
¿Es que acaso a ustedes su vida, no fueron a respetar?
Cómo es que seres errantes,
terminan con un ser,
que sus manos no pueden su asesinato, detener,
si ni sus pies se pueden mover.
Cómo es que se aprovechan,
de que éste ser no sepa hablar,
para que su decisión pueda proclamar,
por sobre, los que su vida en bocas ajenas,
han de juzgar.
Hombres de igual condición,
no dejen una vida en omisión,
sólo Dios toma esa decisión.
Si por algo un día sus pies tomo,
y en la tierra coloco,
sólo Él puede alejar esos pies,
a su vergel.
el llanto de una madre fue en vano.
El jefe del país,
defensor de la vida dijo ser,
pero no nego que en vida,
ella se pudiese establecer.
Se explicaron todos que en estado vegetal,
la vida, ya no más se iba a alargar.
¿Acaso somos los hombres los que la vida de otro,
hemos de manejar?
¿Es que acaso a ustedes su vida, no fueron a respetar?
Cómo es que seres errantes,
terminan con un ser,
que sus manos no pueden su asesinato, detener,
si ni sus pies se pueden mover.
Cómo es que se aprovechan,
de que éste ser no sepa hablar,
para que su decisión pueda proclamar,
por sobre, los que su vida en bocas ajenas,
han de juzgar.
Hombres de igual condición,
no dejen una vida en omisión,
sólo Dios toma esa decisión.
Si por algo un día sus pies tomo,
y en la tierra coloco,
sólo Él puede alejar esos pies,
a su vergel.