José Mª Lafuente Barros
Poeta recién llegado
El reloj del tiempo
replica sin parar
no demora ni un segundo
en su afan,
de servir y marcar
los tiempos y sazones
en su constante fidelidad
no se detiene ante nada,
sabe que poco le queda
pronto tendrá que callar,
en aquel preciso instante,
segundo inmenso,
su presencia eterna
no ha de faltar,
allí presente estará
por sempieterno tiempo
en aquel detenido momento,
para siempre,
en perpetuo tronar
tic-tac, tic-tac
bien sea en el tic
quizas en el tac,
allí su causa estará
amen en...
eterno tic,
o eterno tac.
replica sin parar
no demora ni un segundo
en su afan,
de servir y marcar
los tiempos y sazones
en su constante fidelidad
no se detiene ante nada,
sabe que poco le queda
pronto tendrá que callar,
en aquel preciso instante,
segundo inmenso,
su presencia eterna
no ha de faltar,
allí presente estará
por sempieterno tiempo
en aquel detenido momento,
para siempre,
en perpetuo tronar
tic-tac, tic-tac
bien sea en el tic
quizas en el tac,
allí su causa estará
amen en...
eterno tic,
o eterno tac.