Hotarubi
Poeta recién llegado
Quizá la luz de la luna sea
para la luciérnaga rasgada,
la esfera de Dyson para el sol;
una cúpula capacitada
en retener la energía sobrante,
un disco conciso de acreción
que se condensa como aureola
en la cabeza de un ángel.
Triunfa la gravedad ante la forma;
se distorsiona como espectro
que deambula en el ribete
infernal de la esférica pompa
de jabón, que es soplada libre
por los huracanes de un niño
que aún mira al frente temerario.
Sabe que un solo movimiento
puede cambiar la contracción
de un destino, que se gesta en la
inocencia de la espontaneidad;
es el estertor de un holograma
que espira silencios en la nuca,
anileada con Polux y Castor.
Un kimono flota en el lago,
donde el Fuji distorsionado
observa las constelaciones
colgadas del surco de las ojeras
de un astronauta narcolépsico;
El universo se desordena,
uniendo mundos en el caos
de unas estrellas binarias.