el silencio del rido
Poeta recién llegado
Firme paramento, dulce alba que se agrándese con el tiempo, como una bella flor femenina, hasta que alcanza su esplendo en el cielo que solo unos lo ven otros lo desean pero pocos lo alcanzan. un desprevenido día se puede llamar la atención al esplendor de los cielos pero por tiempo limitado, que se vuelve impredecible, que pasa, lo deseas y no puedes ni ver lo mejor que ocurre, se desvanece todo y queda un umbral que pasa al mediodía, la tarde y la noche