Macalopez
Poeta adicto al portal
Estoy cansada de estar triste
de estas lagrimas que crecen como alpiste.
De estirarme en la cama con despiste
de despertar mañana,
de seguir ahogada
de seguir sin ristre.
Y disimular...
que soy
y que no fuiste.
Si ya no hay esperanza
que me olvide
Que sonrían las mariposas
que me vuelvan selva,
campo,
suelo,
sueño.
Que ahoguen mi duelo
que mi cuerpo se rinda.
Yo lo entrego.
Yo lo entrego al suelo.
Y que siembren los duraznos
y que crezcan frescos huesos
con pulpa de fruta.
Que canturren los pájaros
y que se entierren mis sueños.
Y mi mente al fin descanse
de este encierro.
Mis pies echen raíces
mi cuerpo no tenga miedo.
Y mientras me muero,
mi cuerpo sea un árbol
y brille el fuego.
de estas lagrimas que crecen como alpiste.
De estirarme en la cama con despiste
de despertar mañana,
de seguir ahogada
de seguir sin ristre.
Y disimular...
que soy
y que no fuiste.
Si ya no hay esperanza
que me olvide
Que sonrían las mariposas
que me vuelvan selva,
campo,
suelo,
sueño.
Que ahoguen mi duelo
que mi cuerpo se rinda.
Yo lo entrego.
Yo lo entrego al suelo.
Y que siembren los duraznos
y que crezcan frescos huesos
con pulpa de fruta.
Que canturren los pájaros
y que se entierren mis sueños.
Y mi mente al fin descanse
de este encierro.
Mis pies echen raíces
mi cuerpo no tenga miedo.
Y mientras me muero,
mi cuerpo sea un árbol
y brille el fuego.
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